Friday, April 30, 2010

DESARROLLAN NUEVOS CONCRETOS PARA INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCIÓN

Estudiantes de Ingeniería Civil de la UAM Azcapotzalco han desarrollado una nueva generación de concretos para la industria de la construcción, los cuales permiten el paso de luz, conducen la electricidad, y son más ligeros y resistentes que los concretos disponibles en el mercado.
Uno de los productos creados por Joel Sosa y Sergio Omar Galván, responsables del proyecto, es el concreto translúcido, el cual permitirá, en el futuro, la construcción de edificios con muros y pisos por los cuales pueda atravesar la luz.
Actualmente, no existe en el mercado algún material con esta propiedad; lo más cercano es un concreto conductor de luz (ligth transmitting concrete) cuyo nombre comercial es Litracon.
“Litracon es un concreto tradicional con un arreglo tridimensional de fibras ópticas”, afirma Joel Sosa; para formarlo se utilizan miles de fibras ópticas -con diámetros que van de dos micrones a dos milímetros-, las cuales se ordenan en capas o celdas; en cambio el concreto desarrollado por los mexicanos es, desde su origen, una pasta translúcida.
Además el Litracon tiene una desventaja, la pieza más grande lograda mide 30 por 60 metros, mientras el concreto de Sosa y Galván puede aplicarse en grandes volúmenes.
Concretos de alta resistencia y ligeros
El proyecto financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con recursos del Programa AVANCE, ha permitido a los estudiantes de la UAM Azcapotzalco desarrollar también concretos más resistentes que los convencionales.
Además del translúcido, los universitarios han creado un concreto igual en apariencia al tradicional, en color gris. Ambos son mucho más resistentes que cualquiera de los concretos que actualmente se comercializan.
Los concretos tradicionales tienen una resistencia que va de los 250 a los 900 kg/cm2; en cambio el concreto traslucido, por ejemplo, puede alcanzar una resistencia de hasta 4500 kg/cm2 y el gris de 2500 kg/cm2.
Por esta característica podría pensarse que los nuevos productos son sumamente pesados, pero no es así. El concreto translúcido tiene un peso volumétrico máximo de 2100 kg/m3 y el gris de 1950 kg/m3, cifras menores a los 2500 kg/m3, que es el peso de los concretos comerciales.
Además, los productos desarrollados por Sosa y Galván presentan una ventaja más, pues tanto el concreto gris como el translúcido adquieren 90 por ciento de su resistencia final en menos de siete días, lo cual permitiría un ahorro significativo en la industria de la construcción, pues el tiempo para levantar una edificación disminuiría casi 60 por ciento.
Otro de los resultados de la investigación realizada por los estudiantes ha permitido la creación de concretos (ya sean grises o translúcidos) capaces de conducir la energía eléctrica sin necesidad de cableado interno. Con ello, en un futuro se tendrán estructuras poli-cromáticas que generen diferentes efectos visuales, resistan a condiciones climáticas y físicas extremas, además de producir ahorros en la iluminación y en la calefacción de las construcciones.
La preparación
El concreto convencional es resultado de la mezcla de cuatro elementos: agua, cemento, arena y grava; composición que los estudiantes modificaron para obtener las características de bajo peso y mayor resistencia.
La preparación de los concretos no requiere equipo especial, se realiza con la maquinaria tradicional, posteriormente el concreto se vierte en moldes o cimbras, donde se compacta para lograr una buena colocación del material.
Estos bloques de concreto son sometidos al proceso de curado también tradicional, igual al que se usa en obra, sin requerir de tratamientos térmicos o de laboratorio especiales.
Con la finalidad de caracterizar su material y certificarlo tanto científica como tecnológicamente, los jóvenes universitarios realizaron varias pruebas de compresión, flexión, torsión, durabilidad y tiempos de fraguado, en el laboratorio de la UAM.
Además, los estudiantes están trabajando con el Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto (IMCYC) y con el Centro Nacional de Metrología (CENAM) para desarrollar las pruebas específicas de certificación para el concreto translúcido y para el concreto conductor de electricidad, pues al no existir materiales parecidos, tampoco existen pruebas para ellos.
Al respecto, Nadia Ortiz, jefa de la Unidad de Gestión y Servicios Tecnológicos de la UAM Azcapotzalco, comentó que se encuentran en pláticas con el CENAM para que en el desarrollo de las pruebas participen, además de Joel Sosa y Sergio Omar Galván, investigadores de la institución.
Valor agregado
Joel Sosa asegura que sus productos tienen un costo igual o muy similar al de los concretos tradicionales. En concreto traslucido es apenas 15 o 20 por ciento más costoso que los concretos comerciales de alta resistencia.
Otros factores que hacen atractivos los nuevos concretos es que para su elaboración no se requieren cambios en las fábricas de cemento actuales o en los procesos de fabricación, diseño o transporte del concreto premezclado, además de que puede ser fabricado a pie de obra.

1 comment:

Victor A R said...

Aprovechando las propiedades químicas y físicas de la materia, se pueden obtener productos de calidad y utilidad como lo son estos concretos. Nuevas ideas y productos se pueden obtener explotando y explorando estas propiedades.